jueves, 10 de mayo de 2012

Codiciada juventud

Incansable deseo de vivir a prisa, de buscar refugio en lo desconocido creyendo en la pureza de las demás personas. Miradas engañosas y tenues sonrisas, todas presentes cuando no se necesitan. Ausentes compañías cuando no son requeridas. ¡Ironía me rodea!.

Imágenes queridas pero en el tiempo perdidas, no por voluntad propia sino porque olvidando lo profundo se sufre menos. Esperando recibir igual o más de lo que damos, a cambio nos dan nada, nos sentimos nada. Jóvenes relegados, mandaderos, mendigos, ladrones, nerditos, fracasados, humillados, mimados, pero jóvenes con derecho a revelar nuestro sentir y a ser escuchados.

Somos plaga codiciada por los niños y por los abuelos, un quisiera y un hubiese. Somos una multitud de justicieros como Robin Hood, amantes de la música y los juegos, de las fiestas y de enredos. Algunos somos energía en constante pleito con la vida, y con la gente.

Juventud, ¿Por qué nunca vienes?, dice el niño; ¿Por qué soy joven?, dice el joven; ¡Qué hermosa fuiste!, o no te valoré, dicen los viejos.

Codiciada juventud que vivo ahora. Solo espero llegar a ser de los que dicen: - Juventud, divino tesoro. ¡Qué gratos recuerdos!


La credibilidad en la noticia

Investigando, entrevistando a los involucrados e indagando en el lugar de los hechos es una manera de conseguir información para redactar una noticia. Roberto Valencia, por ejemplo, requirió de mucho material para poder escribir “Yo torturado”, pues no se puede escribir sin saber la verdad de los hechos. Escribir una noticia sabiendo lo sucedido por boca de otra persona, no es lo mismo que haber presenciado el hecho. Por eso se tiene que ir al lugar a preguntar a los testigos, a visualizar la zona y el tipo de personas involucradas. Con esto ya tenemos una información más consistente para poder redactar una noticia auténtica.

Otra manera de redactar es basándose en comentarios de ciertas personas (comunicadores) y haciendo críticas, así como hizo Jorge Ramos al hablar del Presidente Hugo Chávez. Pero también esto quiere decir que sus escritos no son auténticos, puesto que recopila mucha información que probablemente ya ha sido distorsionada por otros, aunque no podemos dejar a un lado que sus críticas personales son fuertes.

Al igual que las críticas sobre la ética de los magistrados, abordado por el Padre José María Tojeira, quien hace un análisis bastante profundo, expone su opinión y al mismo tiempo se basa en textos legales. En este tipo de noticia, no basta  con ir al lugar de los hechos y entrevistar a los involucrados, es necesario informarse mediante libros, como la Constitución de la República, códigos institucionales, y funcionarios del lugar que sepan de las leyes que rigen dicho caso.

Podría ser también que uno mismo haya estado presente en el momento de los hechos, así como relata Sergio Ramírez la comparación entre la elecciones electorales en Nicaragua y El Salvador, entonces, se tienen que recopilar todos los datos coherentes y en secuencia para no perder la credibilidad del escrito.